Cómo definir los objetivos estratégicos de una empresa


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Definir con claridad los objetivos estratégicos de una empresa es una de las claves para organizar los procesos en forma eficiente. Una vez que sabemos a dónde queremos llegar, se nos hace más sencillo trazar una hoja de ruta que establezca los pasos a seguir, incluyendo la compra de equipos, la contratación de personal y compra de activos, siempre enfocándonos en una meta.

Podemos clasificar los objetivos estratégicos de una empresa en tres grupos principales:

  • La misión empresarial: Es la base que define a nuestra empresa todo negocio. Su redacción implica un proceso de reflexión profunda, respondiendo a tres preguntas básicas: ¿quiénes somos?, ¿qué hacemos? y ¿hacia dónde vamos?

  • Objetivos generales: son los objetivos estratégicos de una empresa que queremos a lograr largo plazo.

  • Los objetivos operacionales o metas: son los que nos van a permitir dar pasos para la consecución de todos los demás. Son los que dirigen las acciones a realizar para lograr los demás.

Actividades para lograr objetivos

Una vez definidos los objetivos operacionales, el siguiente paso es plantear las actividades que deberemos desarrollar para su cumplimiento cabal. Estas deben estar alineadas con los objetivos estratégicos de una empresa. Un ejemplo claro es establecer un determinado aumento en las ventas en un tiempo definido. Esto va a requerir actividades específicas en términos de contrataciones nuevas o la compra de un software manager , por ejemplo.

De más está decir que estas metas tienen que ser realistas y factibles de cumplir en los objetivos estratégicos de una empresa. De ahí la necesidad de que sean planteados con cuidado, y tomando en cuenta la situación actual en la que estamos. No sólo debemos considerar el tamaño y situación de nuestra empresa, sino que también conocer las condiciones del mercado y otros factores externos que puedan afectar la consecución de nuestras metas.